
La diputada de Morena, Claudia Estefanía Baeza Martínez, no supo responder cuando se le preguntó de qué se trataba la iniciativa de la modificación a la Ley del Sistema Estatal de Seguridad Pública del Estado, en materia de Seguridad Pública Municipal, durante la Comisión de Justicia que ella misma preside.
Al terminar la sesión de dicha comisión, reporteros se le acercaron a preguntarle a la legisladora Beaza Martínez sobre cuál era el contenido de dicha propuesta, toda vez que ahí mismo se distribuyó la ficha técnica y el cuadro comparativo de esta iniciativa donde está la información al respecto.
Sin embargo, sólo se obtuvo silencio de la diputada, habló con su asistente y continuó su camino hasta donde ya no hay acceso al público en general para luego hacer una seña con la mano en su garganta, aludiendo a que le dolía o no podía hablar.
No obstante, acababa de dirigir la Comisión de Justicia que preside sin presentar ningún problema en el habla, la cual tardó menos de 10 minutos y ningún otro legislador emitió comentarios de los asuntos a tratar.
Posteriormente, en el boletín del Congreso de Yucatán se mencionó que la propuesta tiene como objetivo reforzar la seguridad pública municipal, principalmente respecto de los requisitos de las personas titulares de las policías municipales y su profesionalización, así como de los Consejos Municipales de Seguridad Pública para consagrar una efectiva coordinación en la materia.
Lo anterior, es un hecho grave en un diputada o diputado no conocer de qué se trata un tema parlamentario y, peor aún, cuando es la persona que preside una comisión permanente.
Cabe señalar que la LXIV Legislatura ya tiene un año de Ejercicio Constitucional y acaban de abrir un nuevo periodo ordinario a principios de este mes, por lo que se entiende que ya existe experiencia como para cometer errores básicos como el desconocimiento de los temas a legislar.
Además, recordemos que devengan casi 100 mil pesos mensuales entre su Dieta, Apoyo Parlamentario, Vales de Despensa y de Gasolina, para no ser lo suficientemente profesionales para leer los documentos que votan y aprueban en el Poder Legislativo.