
Al menos dos mil pescadoras y pescadores zarparon para la captura de langosta, una de las especies más rentables del sector pesquero yucateco, especialmente en comunidades costeras como Celestún, Dzilam de Bravo, Progreso y El Cuyo.
Con información de la Representación Estatal de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), del 1 de julio de 2025 al 28 de febrero de 2026 es temporada de captura de langosta en Yucatán, luego de que el pasado 30 de junio se concluyó el período de veda para fomentar la sustentabilidad de la especie.
Según cifras de la Comisión Nacional de Pesca, además de los miles de pescadores locales, el impacto social por la captura de langosta puede alcanzar hasta tres mil 500 personas trabajadores relacionados indirectamente.
Los datos de Conapesca muestran que, en la temporada anterior, fueron capturadas poco más de 600 toneladas de la langosta espinosa del Caribe. Desde hace al menos cinco años, la meta de captura se fijó en 700 toneladas y en este año podrían llegar hasta 800 toneladas.
Cabe recordar que la langosta espinosa del Caribe, cuyo nombre científico es Panulirus argus, es un crustáceo porque posee un cuerpo segmentado, un caparazón duro (exoesqueleto) y diez patas (decápodo). A diferencia de otras, esta especie carece de pinzas grandes y sus espinas son usadas como defensa principal.
Para permitir el crecimiento natural de la especie, la normativa de la Carta Nacional Pesquera prohíbe capturar langosta de tallas menores a los 13.5 centímetros de longitud del caparazón, lo que garantiza que la especie alcance la madurez sexual.
La langosta es una de las especies más rentables del sector pesquero yucateco, especialmente en comunidades costeras como Celestún, Dzilam de Bravo, Progreso y El Cuyo. La producción abastece las zonas turísticas de Cancún, Isla Mujeres y la Riviera Maya, pero la mayor parte se exporta a Estados Unidos, la Unión Europea (Francia, Italia, Bélgica, Inglaterra), Hong Kong, Vietnam, China y Japón.
De acuerdo con estimación de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), en Yucatán, las ventas generan un valor económico de entre 160 y 300 millones de pesos aproximadamente, situándose en el tercer lugar de exportación nacional pesquera.